Exploramos cómo las nuevas interfaces digitales podrían integrarse pronto en los centros de computación de alto rendimiento. En Medellora, ya estamos investigando las implicaciones técnicas de estas tecnologías para ser los primeros en ofrecerlas en Cali de manera estable.
La realidad aumentada, a diferencia de la inmersión total, superpone información visual sobre el entorno real. Para un centro como el nuestro, eso significa que un usuario podría visualizar esquemas de componentes, diagramas técnicos o referencias de diseño mientras mantiene las manos libres para interactuar con teclado y periféricos. La pregunta técnica no es si funciona, sino con qué latencia, qué resolución de pantalla y qué ángulo de campo visual lo hace viable en sesiones prolongadas.
Estamos evaluando tres variables antes de integrar cualquier dispositivo de este tipo en las estaciones. Primero, el peso y el balance del visor: una sesión de cuatro horas con un dispositivo mal balanceado genera tensión cervical que contradice nuestro trabajo ergonómico. Segundo, la resolución por grado visual: si el texto superpuesto no es nítido, la fatiga ocular aparece en menos de una hora. Tercero, la compatibilidad con los sistemas operativos que ya usamos. Solo cuando esas tres variables se resuelvan en un producto estable, se abrirá una fase de prueba piloto en la sede.
El blog es la ventana donde compartiremos esos avances. Cuando la prueba piloto arranque, publicaremos aquí la metodología, los criterios de selección y las observaciones técnicas que vayamos registrando. Quien siga estas entradas sabrá antes que nadie qué esperar de la próxima fase de expansión tecnológica del centro.